Según ha comunicado Iberia a la Comisión Nacional de Valores (CNMV), la aerolínea española obtuvo unas pérdidas de 181,9 millones de euros en los nueve primeros meses del año, frente a las ganancias de 51,1 millones de euros que registró en el mismo periodo del año anterior.

La compañía aérea, que el jueves aprobó su fusión con British Airways, obtuvo un beneficio de explotación antes de impuestos, intereses, amortizaciones y alquiler de flota (Ebitdar) de 69,7 millones de euros, un 81% menos que en igual periodo de 2008.
Sin embargo, los ingresos de explotación de la aerolínea llegaron hasta los 3.337,2 millones de euros, lo que supone un descenso del 19,5% respecto al periodo enero-septiembre de 2008. Excluyendo los ingresos no recurrentes, los ingresos de explotación de la aerolínea habrían caído un 19,1%, hasta 3.333 millones de euros, debido fundamentalmente a la reducción de los ingresos de tráfico aéreo.
A este respecto, la compañía ha anunciado que “aunque la reducción en términos de pasajeros parece haber tocado fondo, la demanda se muestra muy sensible a los precios, especialmente en el largo radio”.
Iberia ha manifestado que el sector aéreo en España “se enfrenta a unas circunstancias “excepcionalmente difíciles”, con un tráfico interno que está sufriendo el impacto de la recesión económica y la nueva competencia que supone las líneas del AVE, especialmente en el trayecto Madrid-Barcelona.
Asimismo, Iberia ha destacado que estos resultados son “significativamente” mejores que los logrados en los dos primeros trimestres del año, pese a ser peores a los del periodo anterior, cuando acumuló unas pérdidas de 165 millones de euros.
No obstante, a pesar de estas cifras, la aerolínea considera que su situación financiera y de liquidez “continúa siendo sólida”, con un saldo disponible ajustado de 1.582,5 millones de euros, un 1,2% más que al cierre de 2008, con un endeudamiento neto ajustado de 1.170,5 millones de euros, un 15,6% más respecto a la cifra alcanzada en 2008.
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